Hoy en El Gabinete de Curiosidades continuamos una semana más con nuestro maratón sobre comunicación. El tema que trataremos en esta ocasión es el concepto Transmedia y como ejemplo tomaremos una de las series de TV más longevas de la historia y que más tempranamente desarrolló este modo de contar historias: Doctor Who.

 

El concepto de Transmedia consiste en la producción de historias ramificas en distintos medios a partir de una trama principal. El ejemplo más claro y reciente de esto en nuestro país es El Ministerio del Tiempo. El equipo creativo de esta ficción, a partir de la trama principal de la serie, ha conseguido crear nuevas aventuras a través de episodios en forma de radionovela o novelas en papel que complementan a la propia serie y que a su vez pueden disfrutarse de forma independiente.

 

El caso de Doctor Who, quizá sea uno de los mejores, más peculiares y extremos en los que podríamos pensar. La serie Doctor Who fue creada por la BBC en el año 1963 y estrenada el 23 de noviembre, justo el día posterior al asesinato del presidente norteamericano J.F. Kennedy. La serie revolucionó por completo el mundo de la televisión y consiguió crear en torno a la misma lo que hoy llamaríamos un fenómeno fan, tan pronto como se emitió el segundo serial de su primera temporada.

 

Tal fue la pasión de estos primeros seguidores que su deseo inmediato tras la emisión de cada episodio era el de poder volver a ver esas historias. Eso que hoy en día nos resulta tan sencillo como grabar el contenido desde la tele o buscarlo en internet, en 1963 resultaba toda una odisea, así que estos tempranos fans comenzaron grabando el sonido para posteriormente poder reproducirlo y revivir las aventuras del Señor del Tiempo. De hecho, hoy en día, muchos de estos episodios se han podido restaurar o recuperar gracias a estas grabaciones.

 

La BBC, aprovechando el interés mostrado comenzaría a sacar los primeros discos de vinilo con el audio de los episodios y las novelizaciones, las cuales tendría mayor éxito al ser más económicas. Estas obras no eran más que una repetición en otro formato de la misma historia, sin embargo producirían el germen de lo que posteriormente serían novelas y audiodramas originales.

 

Tan solo hicieron falta dos años para que Doctor Who diera el salto a la gran pantalla interpretado por el celebérrimo Peter Cushing. Sin embargo, estas historias volvían a ser un remake de episodios antiguos. En estos años también tuvieron lugar las primeras representaciones teatrales del personaje.

 

A la par, el mundo del cómic fue mucho más atrevido creando nuevas aventuras que complementaban a la serie (y en ocasiones hasta se contradecían) que se publicaban en revistas de terceros hasta la creación de su propia revista en 1979, Doctor Who Magazine.

 

Con la creación de los videojuegos en la década de los 80, Doctor Who saltó al mundo de los píxeles y protagonizó sus primeras aventuras en forma de videojuego a partir de 1983.

 

Cuando la serie llegó a su fin en 1989, las ramificaciones externas a la serie principal se convirtieron en la propia serie. Surgieron novelas, audiodramas y webseries que dieron lugar a un nuevo Doctor (ya tras la película de 1996). El Doctor había encontrado un nuevo medio para subsistir.

 

Cuando la serie volvió a producirse en 2005, muchas de estas aventuras murieron, pero otras muchas continuaron con mayor fuerza y adaptación. Hoy en día las sagas en forma de audio, cómic o videojuego son tantas que su consumo completo es imposible. Además a todo esto debemos sumar la creación de juegos de mesa, juegos de rol, nuevas series online complementarias a la serie…

 

En 2011 se construyó lo que puede considerarse la culminación de este universo transmedia. La Doctor Who Expirience abrió sus puertas, una atracción hecha con material original de las serie en la que el visitante se sube a la nave del Doctor para verse inmerso en una de sus aventuras.

 

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